Los agricultores piden leyes que impidan vender artículos robados

uieren evitar que se venda material cuya procedencia se desconoce y, por lo tanto, puede ser ilícita.

La iniciativa que ha partido de Cataluña en la que piden una normativa que dificulte la venta de productos agrícolas robados es vista con buenos ojos por parte de los agricultores de Castilla-la Mancha, que en el último año están sufriendo en primera persona los robos en el campo. Y no sólo de productos agrícolas sino también de cobre que hay en los transformadores eléctricos o los pivots de riego. Unos robos que, aparte del propio valor económico de la maquinaria, provoca graves trastornos derivados de la imposibilidad de desarrollar tareas habituales hasta que se arregla lo sustraido. Asaja ya demandó también que se prohibiera la comercialización de cobre sin guía de origen.

Desesperación
El secretario de la organización Asaja en Ciudad Real, Florencio Rodríguez, ha señalado que el sector está “desesperado” y que de seguir esta situación pueden producirse graves consecuencias.Los robos y hurtos que se están sucediendo en las zonas rurales han colmado la paciencia de agricultores y ganaderos.
Desde la Organización agraria exigen, por lo tanto, a los representantes políticos que aporten medidas y que las incluyan en sus programas electorales. Rodríguez ha indicado que Asaja va a continuar denunciando estos hechos, pues no se conforma con el silencio de los dirigentes políticos, que se amparan en sus cifras y estadísticas. El problema de los robos en el campo es un problema real, que está llevando a la ruina a numerosos ganaderos y agricultores, y creando una situación muy peligrosa. Por ello, no se descartan realizar acciones de todo tipo.Los responsables de Asaja Ciudad Real han reiterado la petición de que se endurezca el Código Penal para este tipo de delitos. También han apuntado que a los delincuentes detenidos se les confisquen los vehículos usados para cometer los robos.Afirman que de nada sirve el esfuerzo y dedicación de los agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado en realizar detenciones si luego los delincuentes quedan libres, a espera de juicio, y pueden volver a delinquir en cualquier momento.Los presidentes locales de Asaja en Argamasilla de Alba y Membrilla, Cristóbal Jiménez y Angel Bellón, respectivamente, han incidido en el clima de tensión que se vive en el campo, que ahora mismo es – han dicho- “una olla a presión”. Y es que agricultores y ganaderos no soportan más robos y están dispuestos a cualquier cosa. A las cuantiosas pérdidas que producen estos robos hay que sumar los perjuicios que conllevan, como el retraso en las labores propias de cada temporada o el no poder comenzar los periodos de riego debido a la sustracción de los transformadores, cable de cobre de los sistemas móviles de riego.Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes del Estrecho de Peñarroya, Bernabé Ruiz, ha cuantificado estas pérdidas,  sólo en  Argamasilla de Alba pueden alcanzar los 250.000 euros.

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