Chinchilla lleva cuatro años a la espera para beber agua del Júcar

Desde hace cuatro años, Chinchilla de Montearagón cuenta con una moderna traída de aguas superficiales, construida por la Junta, para abastecerse con recursos del Júcar. Pero ésta instalación nunca ha llegado a entrar en servicio, y no porque el Ayuntamiento no quiera, sino porque, sencillamente, no puede. La historia tiene que ver con la Traída de Aguas del Júcar a la capital provincial, que entró en servicio en el año 2003. Esta obra, calificada de «histórica» se «olvidó» sin embargo de pedanías como Aguas Nuevas, Santa Ana, Argamasón, El Salobral y los Anguijes, así como de una veintena de urbanizaciones.
Para paliar este olvido, la Junta  inició, ese mismo año, un proyecto que, de paso, también contemplaba la construcción de un ramal que llevase agua al término municipal de Chinchilla de Montearagón. En total, 7,1 millones de euros de presupuesto para 73 kilómetros de tubería, de los que 28 correspondían al mencionado ramal chinchillano.

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