Contreras suspende la prueba y no se llenará nunca al 100%

La "mega presa" de Contreras nunca se llenará. El deterioro del muro del Collado sería tan rápido, el riesgo de colapso tan elevado y tan reducido el impacto del agua retenida en el conjunto de la cuenca del Júcar que no merece la pena "jugársela", dicen en el Ministerio de Medio Ambiente. Las recientes pruebas de auscultación y medida realizadas en el Collado no han hecho sino confirmar los problemas de estabilidad de la presa.

JOSÉ SIERRA VALENCIA La presa del Collado, que cierra el embalse de Contreras en el lado de Castilla-La Mancha, no soportaría la presión de los 872 hectómetros cúbicos para los que fue diseñado el pantano a finales de los años sesenta, capaz teóricamente de albergar un inmenso volumen de agua suficiente para dar de beber a Valencia y su área metropolitana durante ocho años aunque no cayera una gota de lluvia. Desde 1973 existen informes que anticipan los problemas que se registraron ya en 1979, cuando el embalse alcanzó los 454 hectómetros cúbicos, y que se han repetido a finales de la pasada primavera, cuando las lluvias permitieron que el pantano llegara de nuevo la cota de 651 metros sobre el nivel del mar y se acercó a los 450 hectómetros almacenados.
La Confederación Hidrográfica del Júcar ha recuperado en los últimos meses la dispersa documentación existente sobre la presa, ha hablado con quienes la construyeron y vigilaron en su fase inicial, e invertido miles de euros en renovar los sistemas de auscultación y medida, haciendo controles diarios del comportamiento de la presa.
Aunque en las últimas semanas el volumen de agua embalsada ha disminuido algo- ayer Contreras disponía de 423 hectómetros cúbicos-, la campaña agrícola toca a su fin con algunas reservas de agua en Tous que es necesario gastar antes de que se acentúe el riesgo de «gota fría».
En condiciones normales y con la llegada de las primeras tormentas otoñales- previstas para hoy- , Contreras podría cerrar sus compuertas de nuevo en una o dos semanas y comenzar a almacenar agua hasta acercarse paulatinamente y superar con cierta facilidad sus niveles históricos.
Sin embargo, el Ministerio de Medio Ambiente, a la vista de los últimos datos disponibles, mantendrá Contreras en el límite de los 444 hectómetros cúbicos y a la cota de 651 m.s.n.m., renunciando a los volúmenes adicionales que podría aportar el embalse.
«No merece la pena jugársela», sentenció lacónicamente un alto cargo de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
En los setenta, cuando el agua llegó a lamer el pie de la presa del Collado, se produjeron importantes filtraciones hacia la galería de drenaje- un elemento esencial del muro-, con arrastre de la arcilla del tapiz que protegía la presa. La opción entonces fue, según las fuentes consultadas, «obturar permanentemente la galería, rellenándola de hormigón, y limitar el nivel del embalse hasta que se comprendiera lo sucedido y se le diera la solución adecuada».

Sin salida
Los informes elaborados ahora no difieren sustancialmente del que en 1992 elaboró el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex). Su lectura parece un compendio de los problemas geológicos que pueden surgir en una presa: filtraciones, presiones intersticiales, materiales disgregados, etc.
Existen además críticas veladas a la calidad del hormigón que se usó, a la cimentación realizada y a «la forma particular» que tiene la sección transversal de la presa.
Según los expertos, en caso de elevarse el nivel del embalse en las actuales condiciones se producirían, con toda seguridad, flujos de agua bajo la presa susceptibles de dañar considerablemente los materiales de apoyo, facilitando, en paralelo con las circunstancias estructurales desfavorables del terreno de cimentación, «el desarrollo de una situación potencialmente catastrófica para la presa del Collado».

Inversiones
Para evitar que una riada acelerara la situación descrita en el informe, la CHJ construyó nuevos aliviaderos y desagües que permiten aliviar la presa a partir de la cota de 630 metros, mucho antes de alcanzar el nivel de la inestable presa del Collado. Sin embargo, almacenar por encima de los 651 metros este invierno agravaría los problemas detectados, coinciden los informes, por lo que la CHJ pretende mantener estable el embalse en torno a esta cota, que pasaría a ser la de Nivel Máximo Normal correspondiente a 444 hm3, prácticamente el 50% de los 872 hectómetros para los que fue construida.

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