El Gobierno elabora una Ley de Agua que desemboque en un pacto entre regiones

La futura Ley de Agua que promueve Castilla-La Mancha para el Congreso de los Diputados será «extrapolable» a cualquier autonomía española. La portavoz del PSOE regional explicó que la normativa no necesitará llevar puestos con «nombres y apellidos» los problemas en materia de agua de Castilla-La Mancha para lograr solucionarlos. Por ejemplo, Esther Padillo avanzó que incluirá una garantía de cumplimiento de la Directiva Europea de Agua de 2015, en la que se exige un caudal ecológico para todos los ríos. «Eso exige que las cabeceras de los ríos tengan agua, que no sean esquilmadas y eso es incompatible con los trasvases y los intereses de Valencia y Murcia», concluyó.
De todas formas, el objetivo de la Ley no es enfrentar a las comunidades, sino todo lo contrario. «Lo que se pretende con esta ley es extrapolar los intereses de esta Región para el conjunto de España para hacer un gran acuerdo sobre agua», argumentó Padilla.
Añadió que en el tema de principios y competencias va a ser prácticamente igual que el texto que llevó Castilla-La Mancha al Congreso para reformar su Estatuto. Por eso, criticó que Cospedal dijera este pasado fin de semana que no conocía el contenido de la nueva ley. «No sabemos la letra pequeña, los puntos y las comas, pero todos sabemos la propuesta del Estatuto». Según la portavoz socialista, lo que ocurre es que cuando Cospedal «tiene que hablar de Castilla-La Mancha se esconde o se hace la tonta». Y para dejarlo más claro, afirmó que «ella tonta no es».
Padilla también reclamó a Cospedal que se pronuncie sobre un posible caso de corrupción en Pastrana, que podría involucrar a su alcalde, también senador del PP.