Los humedales se envenenan

Un científico señala la necesidad de adoptar medidas que garanticen un agua de calidad

La contaminación amenaza el buen estado de conservación de las Tablas

LA OPINIÓN

SANTOS CIRUJANO CSIC

«Algunos de estos humedales se han convertido en verdaderas cloacas»

La contaminación y la mala calidad del agua amenazan el buen estado de conservación de algunas de las más importantes lagunas que forman parte de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda. El científico del Jardín Botánico y miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Santos Cirujano, ha comentado a Efe que los últimos trabajos de muestreo e investigación que han llevado a cabo en los humedales manchegos ponen de relieve la destrucción ambiental que sufren muchos de estos espacios naturales.

La laguna del El Taray, que se encuentra en Quero (Toledo) y está considerada, junto con el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), como uno de los aguazales más importantes de La Mancha Húmeda, es un claro ejemplo del «mal estado en el que se encuentran». El último trabajo de campo que han llevado a cabo en las últimos días los científicos del CSIC han levantado la voz de alarma al comprobar que esta laguna ha quedado completamente «devastada» por la entrada de aguas residuales que le llegan a través del río Riansares. Los vertidos que recibe procedente del colector de aguas residuales de la cercana población de Corral de Almaguer (Toledo) han «exterminado» la vegetación acuática, que es básica en la cadena trófica de muchas aves. El resultado, explica Cirujano, es que «cuando deberíamos encontrar grandes praderas de ovas y ver miles de patos en El Taray, no encontramos con que no hay vegetación y apenas si podemos ver unas pocas aves».

El científico alerta sobre la pérdida de biodiversidad que se está produciendo en La Mancha Húmeda, donde otros humedales como la laguna Grande de Lillo (Toledo), la laguna de la Inesperada de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real), o la de Manjavacas en Mota del Cuervo (Cuenca), registran también graves problemas de contaminación.

Degradación «preocupante»

Alguno de estos humedales, explica, «se han convertido en verdaderas cloacas» y otros, en los que hace años se encontraban plantas acuáticas especiales y sensibles, que estaban incluidas en los catálogos de especies protegidas, ahora no quedan, han desaparecido y sólo se encuentran «las especies más banales».

La degradación que sufren estos humedales es «preocupante» y por eso llama la atención sobre la necesidad de adoptar medidas para mejorar la calidad de las aguas superficiales que inundan los humedales. Cirujano recuerda que España tiene un compromiso con la Unión Europea, a tenor de la Directiva Marco del Agua, que debe cumplir para garantizar el buen estado de las masas superficiales en 2015 y otro más con la Unesco para mantener La Mancha Húmeda con la catalogación de la Reserva de la Biosfera.

En ambos casos, señala, para alcanzar los objetivos que se marca es necesario el compromiso político para preservar estos lugares y, en consecuencia, la adopción de medidas como garantizar que tengan agua y que esta sea de calidad.

Implicarse en la recuperación de la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda es, «más necesario que nunca», aseguró el científico, si se quiere tutelar la conservación de unos espacios, que realmente le importa mucho a la sociedad

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