El convenio del Júcar-Vinalopó cancelará la deuda de los regantes

Acuamed cobrará cinco céntimos por metro cúbico, y el resto se destinará al fondo para reparaciones y a devolver un millón de euros a los bancos

D. MARTÍNEZ / ALICANTE

Día 19/09/2012

El riego con el agua del Júcar-Vinalopó que comenzará previsiblemente este jueves no solo aliviará los sobreexplotados acuíferos del interior de Alicante, sino que permitirá a los usuarios cancelar la deuda de un millón de euros que mantienen con las entidades bancarias por la financiación del trazado original, derogado por el Gobierno del PSOE.

La Junta Central de Usuarios del Vinalopó formalizó a mediodía de ayer el convenio con la sociedad estatal Acuamed para poder acceder a los cinco hectómetros de agua almacenados en el embalse de San Diego, que empezarán a repartirse esta semana, tal como ha venido publicando ABC. El acuerdo, firmado en el Palacio de la Diputación de Alicante, establece un precio de 0,05 euros por metro cúbico, que cobrará Acuamed.

No obstante, los regantes pagarán el agua a 0,18 euros el metro cúbico, tal como se había aprobado, de forma que el diferencial permitirá, por un lado, constituir un fondo para afrontar posibles reparaciones futuras de la infraestructura, y por otro, amortizar la deuda de un millón de euros que mantienen los regantes con distintas entidades bancarias. Así, tres céntimos de cada metro cúbico se destinarán a la citada bolsa, y los otros diez servirán para pagar la deuda.

El convenio establece que los regantes alicantinos utilizarán al menos 12 hectómetros cúbicos del embalse de San Diego. Los cinco que almacena en la actualidad, y otros siete que se dispondrán una vez que se reparen las filtraciones y se vuelva a llenar -todavía en periodo de pruebas-.

Reclamación patrimonial

Según el precio fijado para el metro cúbico, los regantes aportarán un total de 100.000 euros por cada hectómetro cúbico que consuman para pagar la deuda. Así, cuando se hayan consumido los 12 hectómetros previstos se habrá aportado cantidad más que suficiente para cancelarla. No obstante, el segundo riego no tiene aún fecha, dado que primero hay que reparar el embalse de San Diego, y más tarde comprobar la calidad del agua trasvasada en el segundo envío antes de usarla.

La deuda que mantienen los regantes nace del Júcar-Vinalopó original. Los usuarios contrataron un crédito sindicado para financiar parte de las obras, que preveían devolver con la tarifa del agua. No obstante, al cambiar el Gobierno el trazado, los regantes rechazaron el agua de la toma en el azud de la Marquesa. En la práctica, suponía que tendrían que devolver el millón de euros -fruto de los gastos de apertura y notaría- sin utilizar el caudal trasvasado. El conflicto llegó incluso a los tribunales, y la Audiencia Nacional admitió a trámite hace unos meses la reclamación patrimonial de los regantes contra el Gobierno.

En función de la calidad

El convenio firmado ayer establece asimismo que será la Junta Central de Usuarios del Vinalopó la que se encargue de repartir el caudal, según los volúmenes aprobados por la Confederación del Júcar. Acuamed se compromete a garantizar la calidad del agua, ya que en caso contrario la Junta podrá suspender su entrega.

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