Un estudio del IDR advierte que el Júcar está algo contaminado en su parte más baja

Recuperar y mantener los caudales «verdaderamente ecológicos» del Júcar, y acometer la restauración de las riberas de este río. Son dos de las acciones que habría que llevar a cabo para preservar el río Júcar, a juicio de Miguel Ángel Rubio , coordinador del proyecto Eflus, un exhaustivo estudio sobre este río y sobre Cabriel.

Rubio también hizo hincapié, durante la presentación del estudio ayer en Albacete, en la necesidad de que se produzca una revalorización social del río Júcar. «Durante bastante tiempo la gente de la ribera ha vivido de espaldas al río», señaló Rubio indicando que para muchos el Júcar sólo ha sido un sitio del que «extraer un recurso que se llama agua».

En otros casos, según explicó, el río se ha tomado por una cloaca, ha supuesto una frontera física, o una amenaza en forma de posibles inundaciones. Para el responsable de este proyecto, que se ha llevado a cabo durante dos años y en el que han trabajado miembros del Instituto de Desarrollo Regional (IDR) y de la Facultad de Humanidades de Cuenca, «se ha de entender que los ríos son algo más, que son un patrimonio fundamental que debe conservarse y protegerse».

Rubio indicó que precisamente en estos momentos la Confederación Hidrográfica del Júcar está elaborando un Plan de Restauración del Júcar que se centra en diversos aspectos. De hecho los autores del trabajo de investigación presentado ayer han puesto a disposición del organismo de cuenca los resultados obtenidos para que sean utilizados en la elaboración del Plan.

Objetivo

En cuanto al objetivo del proyecto Eflus, en palabras del coordinador, con esta iniciativa «se pretende promover modelos de gestión sostenible de todos los espacios ligados a estos dos ríos, modelos que pueden ser extrapolables perfectamente a cualquier río, basándose en el uso racional e todos los componentes del medio físico, biológico y la puesta en valor de los recursos asociados a los ríos».

Gracias a estos trabajos se han podido determinar algunos de los peligros que amenazan al Júcar y al Cabriel. En el caso del primero, Rubio afirmó que han detectado un poco de contaminación en la parte más baja. No obstante, señaló que quizá el gran problema es la ocupación de los espacios hidráulicos por parte de las infraestructuras. En el caso del Cabriel reconoció que éste se encuentra en mejor estado.

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